A pesar de que este termino es usado por muchos, muy pocos tienen realmente el pleno conocimiento de cómo esta palabra se ha convertido como parte inseparable de nuestras vidas. Para empezar debemos plantearnos el porque este termino hace parte de nuestro pensamientos, nuestro vocabulario, nuestras acciones, porque convivimos a diario con este termino y como nuestras mismas acciones lo reflejan y de lo que ciertamente no estamos muy preocupados.
Primeramente debemos tener claro cual es el significado que nos da el diccionario acerca del término que estamos tratando:
Violencia: Cualidad de violento. Acción y efecto de violentar o violentarse. Acción violenta o contra el natural modo de proceder. No nos dice mucho este concepto pero nos plantearemos más hipótesis acerca de lo que comúnmente conocemos como violencia.
Para muchos las causas objetivas de la violencia se centran en tres aspectos: la falta de oportunidad, las desigualdades económicas y los grupos armados. Serán estas las principales causas primordiales y recaerá sobre esto la culpabilidad de nuestro gran diluvio de muertes? Esa es la gran pregunta que se hace a diario multitud de gente queriendo encontrar alguna solución que acabe con tanta injusticia. Sabemos que esto está dejando a su paso un reguero de víctimas inocentes entre los sectores más débiles de nuestra sociedad. La violencia se arrastra sobre lagos de sangre, no sufre, no descansa, no espera si desespera, es aquella que nos alcanza sigilosamente y que te habla en las noches, es aquella que no responde a tu ruego. Desgraciadamente somos protagonistas silenciosos, y nuestra ciudad se ahoga todos los días con nuestra indiferencia. Hombres sin cara deambulan por las calles, y corren con la suerte de darle a su vida muerte. Corazones arrebatados, familias con sufrimientos desgarradores. Todo parece oscuro y sin salida, cada vez estamos más cerca al abismo y nada parece tener sentido, nuestras fuerzas se agotan y la desconfianza nos invade, hasta el punto de convertirnos en hombres sin alma.
Cali es una ciudad que ha sido devastada muchas veces, ha sido violentada abruptamente con malos dirigentes que se han aprovechado injustamente de esta ciudad. A medida del tiempo hemos perdido todo sentido de identidad con Cali, ya todo nos importa muy poco y nuestros corazones se han convertido en una piedra a la que nada perturba.
Cada ser humano nace con propensión a la bondad, racionalidad, tolerancia, compasión y generosidad pero también con el disparate, el odio, y la crueldad. El problema de esta sociedad radica desde el nacimiento dependiendo de las oportunidades. Sabemos que las personas aman porque antes las han amado y hieren porque antes han sido heridas esto se debe ante todo por el hogar y el entorno en el que nos desarrollamos, la falta de formación en las familias ha generado un vacio infinito en los corazones de estas personas que no encuentran respuesta en sus vidas.
La falta de oportunidades educativas, sociales, económicas generan un afán en esta población marginada. La violencia se ve representada de muchas maneras en la sociedad caleña como la prostitución, la ambición, el maltrato físico y psicológico, la violación de los derechos humanos, la discriminación social que se ve tan marcada en la población caleña, la mafia que es uno de los mecanismo mas usados por los jóvenes en Cali con el fin de conseguir dinero fácil, la gente pierde el sentido del esfuerzo por conseguir lo que quiere. Estas personas se convierten en personas que matan y se hacen matar por obtener el poder.La corrupción es otro factor importante, ya que Cali ha caído en manos de personas que luchan por sus intereses propios y no por los de una sociedad, son personas que se lucran ha costa del dinero de otros y estamos cegados en muchos aspectos.
La violencia nace del corazón del hombre, ninguno ha podido descifrar los secretos que guardamos, el corazón del hombre es engañoso y no puede ser equilibrado ni regulado, la violencia brota de la carne y la exhala el espíritu. Nosotros como ningún otro conocemos la palabra tortura, aquella que nos hace llorar de día y de noche. La violencia en la cual estamos atrapados no conoce el perdón, no respeta lazos de sangre y se oculta en un silencio cobarde.
Es aquella que observa y analiza en silencio a la espera de una nueva victima.
La violencia es ciega, absoluta y sin nombre, es una violencia sin razón e interminable.
En este momento somos personas envueltas en tinieblas, que no pueden reaccionar, no actuamos por miedo a la muerte, la violencia que es fiera y acechante la cual espera para atacar en el momento menos inesperado. La violencia esta presente en toda sociedad humana, caminamos solos, pensamos solos, por lo tanto somos egoístas y aterrados nos aferramos unos a otros con miedo y desesperación, somos seres humanos que no conocemos nuestras propias mentes, desesperadamente buscamos alguna luz o salida que nos den la mano y nos digan el camino que debemos tomar. Gastamos todo nuestro esfuerzo y nuestro tiempo luchando contra este gran monstro que nos consume diariamente.
Los hombres a pesar de vivir con un tormento emocional, tratan de buscar la verdad, pero su propio corazón vengativo, su historia cruel, su vida injusta no permiten que logre hallar el horizonte.
La vida esta llena de pequeñas victorias, muchas traiciones y derrotas, al final el hombre debe aprender a soportar toda clase de terribles golpes.
Nos encontramos en una civilización violenta y tenemos claro que la violencia atrae más violencia, a nadie le gusta padecer injusticias, humillaciones, represiones, pero la violencia esta instalada en multitud de civilizaciones o mejor dicho en todas, pero se hace más patente en lugares con falta de democracia como Colombia donde hay una violencia institucionalizada, que lo único que consigue a la larga es atraer más problemas.
Este es un sistema injusto desarrollado para imponerse y controlar a la población, utilizan mecanismo basados en la manipulación de conciencias, gestión del miedo y la inseguridad.
Nos encontramos en un periodo donde los conflictos, tensiones, no son minoritarios y esto se debe, en gran medida a las malas decisiones.
Esta sociedad nueva exige un ser humano nuevo; no se podrá dar si no hay personas capaces de vivirla. No se puede imponer por decreto una nueva sociedad, ni la libertad. La persona nueva será libre; superará la inclinación a someterse, a dejarse oprimir, a delegar en personas expertas o salvadoras el protagonismo de la propia vida.
Tenemos que dejar de un lado la superioridad y la ambición que a muchos no nos deja vivir, hay un ansia de dominio en las personas que no permite la convivencia en una sociedad civilizada. La vida esta hecha para romper esquemas, tenemos todas las herramientas para lograr salir de la oscuridad que continuamente nos perturba. Nos hemos convertido en personas incapaces de reaccionar con afecto y frecuentemente albergamos tendencias extremas hacia la destructividad. Actualmente vemos el peligro como un reto individual que destruye al propio individuo y a la fibra social desde su base misma.
La violencia es un factor que no se reconoce pero que la mayoría de las personas interioriza y a su vez refleja nuestras propias debilidades.
A lo largo de nuestra historia hemos sido un pueblo marginado, esclavizado, explotado, suprimido, ha existido por mucho tiempo gran variedad de gama de violencia desde la colonización y conquista por parte de lo españoles, seguida de las guerras civiles de la llamada época de la violencia y a los conflictos actuales de múltiples actores armados, esto nos deja ver que la sociedad no ha tenido un tiempo, en el que pueda concentrar sus pensamientos en darle una solución definitiva a este problema, o puede que no haya solución, no podemos saber concretamente a que estamos enfrentados.
Otro punto a tocar en mi ensayo es la disciplina en los hogares ya que se ha perdido completamente, no hay un orden adecuado de las cosas, los niños crecen con inseguridades que en un futuro repercuten en la sociedad. Hay libre albedrío, estamos totalmente confundidos acerca de lo que es educar y guiar. Vivimos creyendo en que lo sabemos todo, que somos los invencibles y realmente somos muy frágiles. Hay un descuido bastante grande de la parte social, la gente esta perdiendo el sentido de la vida, ocupándose de lo que no merece tanta atención y esta dejando de lado lo que realmente merece nuestro cuidado.
Los violentos son personas confundidas, atormentadas espiritualmente aquellas que no hayan paz en su corazón, ni reposo en su alma por lo tanto viven en bastante inconformidad e incapacidad emocional. Son personas que luchan contra sus propios miedos, y creen que la culpa es de las personas que se encuentran conviviendo en su mismo espacio. La idea de que el hombre más fuerte y el más violento es el mejor es errónea en todo el sentido de la palabra. El problema es que los medios de comunicación constantemente nos hacen creer que eso es verdad. Sabemos que la muerte ronda esta ciudad y que el índice de muertes es aterrador, ya no hay respeto por nada ni nadie, nos hemos acostumbrado a vivir con miedo y ya todo lo que pasa sea bueno o malo nos importa muy poco. Nos hemos convertido en personas sin alma, indiferentes a lo que pasa al interior y al exterior de nuestra vida.
Primeramente debemos tener claro cual es el significado que nos da el diccionario acerca del término que estamos tratando:
Violencia: Cualidad de violento. Acción y efecto de violentar o violentarse. Acción violenta o contra el natural modo de proceder. No nos dice mucho este concepto pero nos plantearemos más hipótesis acerca de lo que comúnmente conocemos como violencia.
Para muchos las causas objetivas de la violencia se centran en tres aspectos: la falta de oportunidad, las desigualdades económicas y los grupos armados. Serán estas las principales causas primordiales y recaerá sobre esto la culpabilidad de nuestro gran diluvio de muertes? Esa es la gran pregunta que se hace a diario multitud de gente queriendo encontrar alguna solución que acabe con tanta injusticia. Sabemos que esto está dejando a su paso un reguero de víctimas inocentes entre los sectores más débiles de nuestra sociedad. La violencia se arrastra sobre lagos de sangre, no sufre, no descansa, no espera si desespera, es aquella que nos alcanza sigilosamente y que te habla en las noches, es aquella que no responde a tu ruego. Desgraciadamente somos protagonistas silenciosos, y nuestra ciudad se ahoga todos los días con nuestra indiferencia. Hombres sin cara deambulan por las calles, y corren con la suerte de darle a su vida muerte. Corazones arrebatados, familias con sufrimientos desgarradores. Todo parece oscuro y sin salida, cada vez estamos más cerca al abismo y nada parece tener sentido, nuestras fuerzas se agotan y la desconfianza nos invade, hasta el punto de convertirnos en hombres sin alma.
Cali es una ciudad que ha sido devastada muchas veces, ha sido violentada abruptamente con malos dirigentes que se han aprovechado injustamente de esta ciudad. A medida del tiempo hemos perdido todo sentido de identidad con Cali, ya todo nos importa muy poco y nuestros corazones se han convertido en una piedra a la que nada perturba.
Cada ser humano nace con propensión a la bondad, racionalidad, tolerancia, compasión y generosidad pero también con el disparate, el odio, y la crueldad. El problema de esta sociedad radica desde el nacimiento dependiendo de las oportunidades. Sabemos que las personas aman porque antes las han amado y hieren porque antes han sido heridas esto se debe ante todo por el hogar y el entorno en el que nos desarrollamos, la falta de formación en las familias ha generado un vacio infinito en los corazones de estas personas que no encuentran respuesta en sus vidas.
La falta de oportunidades educativas, sociales, económicas generan un afán en esta población marginada. La violencia se ve representada de muchas maneras en la sociedad caleña como la prostitución, la ambición, el maltrato físico y psicológico, la violación de los derechos humanos, la discriminación social que se ve tan marcada en la población caleña, la mafia que es uno de los mecanismo mas usados por los jóvenes en Cali con el fin de conseguir dinero fácil, la gente pierde el sentido del esfuerzo por conseguir lo que quiere. Estas personas se convierten en personas que matan y se hacen matar por obtener el poder.La corrupción es otro factor importante, ya que Cali ha caído en manos de personas que luchan por sus intereses propios y no por los de una sociedad, son personas que se lucran ha costa del dinero de otros y estamos cegados en muchos aspectos.
La violencia nace del corazón del hombre, ninguno ha podido descifrar los secretos que guardamos, el corazón del hombre es engañoso y no puede ser equilibrado ni regulado, la violencia brota de la carne y la exhala el espíritu. Nosotros como ningún otro conocemos la palabra tortura, aquella que nos hace llorar de día y de noche. La violencia en la cual estamos atrapados no conoce el perdón, no respeta lazos de sangre y se oculta en un silencio cobarde.
Es aquella que observa y analiza en silencio a la espera de una nueva victima.
La violencia es ciega, absoluta y sin nombre, es una violencia sin razón e interminable.
En este momento somos personas envueltas en tinieblas, que no pueden reaccionar, no actuamos por miedo a la muerte, la violencia que es fiera y acechante la cual espera para atacar en el momento menos inesperado. La violencia esta presente en toda sociedad humana, caminamos solos, pensamos solos, por lo tanto somos egoístas y aterrados nos aferramos unos a otros con miedo y desesperación, somos seres humanos que no conocemos nuestras propias mentes, desesperadamente buscamos alguna luz o salida que nos den la mano y nos digan el camino que debemos tomar. Gastamos todo nuestro esfuerzo y nuestro tiempo luchando contra este gran monstro que nos consume diariamente.
Los hombres a pesar de vivir con un tormento emocional, tratan de buscar la verdad, pero su propio corazón vengativo, su historia cruel, su vida injusta no permiten que logre hallar el horizonte.
La vida esta llena de pequeñas victorias, muchas traiciones y derrotas, al final el hombre debe aprender a soportar toda clase de terribles golpes.
Nos encontramos en una civilización violenta y tenemos claro que la violencia atrae más violencia, a nadie le gusta padecer injusticias, humillaciones, represiones, pero la violencia esta instalada en multitud de civilizaciones o mejor dicho en todas, pero se hace más patente en lugares con falta de democracia como Colombia donde hay una violencia institucionalizada, que lo único que consigue a la larga es atraer más problemas.
Este es un sistema injusto desarrollado para imponerse y controlar a la población, utilizan mecanismo basados en la manipulación de conciencias, gestión del miedo y la inseguridad.
Nos encontramos en un periodo donde los conflictos, tensiones, no son minoritarios y esto se debe, en gran medida a las malas decisiones.
Esta sociedad nueva exige un ser humano nuevo; no se podrá dar si no hay personas capaces de vivirla. No se puede imponer por decreto una nueva sociedad, ni la libertad. La persona nueva será libre; superará la inclinación a someterse, a dejarse oprimir, a delegar en personas expertas o salvadoras el protagonismo de la propia vida.
Tenemos que dejar de un lado la superioridad y la ambición que a muchos no nos deja vivir, hay un ansia de dominio en las personas que no permite la convivencia en una sociedad civilizada. La vida esta hecha para romper esquemas, tenemos todas las herramientas para lograr salir de la oscuridad que continuamente nos perturba. Nos hemos convertido en personas incapaces de reaccionar con afecto y frecuentemente albergamos tendencias extremas hacia la destructividad. Actualmente vemos el peligro como un reto individual que destruye al propio individuo y a la fibra social desde su base misma.
La violencia es un factor que no se reconoce pero que la mayoría de las personas interioriza y a su vez refleja nuestras propias debilidades.
A lo largo de nuestra historia hemos sido un pueblo marginado, esclavizado, explotado, suprimido, ha existido por mucho tiempo gran variedad de gama de violencia desde la colonización y conquista por parte de lo españoles, seguida de las guerras civiles de la llamada época de la violencia y a los conflictos actuales de múltiples actores armados, esto nos deja ver que la sociedad no ha tenido un tiempo, en el que pueda concentrar sus pensamientos en darle una solución definitiva a este problema, o puede que no haya solución, no podemos saber concretamente a que estamos enfrentados.
Otro punto a tocar en mi ensayo es la disciplina en los hogares ya que se ha perdido completamente, no hay un orden adecuado de las cosas, los niños crecen con inseguridades que en un futuro repercuten en la sociedad. Hay libre albedrío, estamos totalmente confundidos acerca de lo que es educar y guiar. Vivimos creyendo en que lo sabemos todo, que somos los invencibles y realmente somos muy frágiles. Hay un descuido bastante grande de la parte social, la gente esta perdiendo el sentido de la vida, ocupándose de lo que no merece tanta atención y esta dejando de lado lo que realmente merece nuestro cuidado.
Los violentos son personas confundidas, atormentadas espiritualmente aquellas que no hayan paz en su corazón, ni reposo en su alma por lo tanto viven en bastante inconformidad e incapacidad emocional. Son personas que luchan contra sus propios miedos, y creen que la culpa es de las personas que se encuentran conviviendo en su mismo espacio. La idea de que el hombre más fuerte y el más violento es el mejor es errónea en todo el sentido de la palabra. El problema es que los medios de comunicación constantemente nos hacen creer que eso es verdad. Sabemos que la muerte ronda esta ciudad y que el índice de muertes es aterrador, ya no hay respeto por nada ni nadie, nos hemos acostumbrado a vivir con miedo y ya todo lo que pasa sea bueno o malo nos importa muy poco. Nos hemos convertido en personas sin alma, indiferentes a lo que pasa al interior y al exterior de nuestra vida.